Archivado en: Integración neuronal | Etiquetas: agenesia del cuerpo calloso, cuerpo calloso, epilepsia, Neurociencia, split-brain
Hace años, cuando aún era vaga y dormilona (hecho que hoy día es radicalmente opuesto, claro) y mi padre se sentía en el deber de venir a despertarme por las mañanas para que fuera al colegio, tenía una estrategia infalible para sacarme de entre las sábanas: Cantaba por las mañanas. Cantaba:
“El demonio a la oreja
Te esta diciendo
Deja misa y rosario
Sigue durmiendo…”
Lo que mi padre no sabía, y con toda certeza el cura que le enseñó la canción tampoco, es que probablemente no era el demonio quien charlaba amigablemente con mi sentido de la responsabilidad, sino mi hemisferio cerebral derecho con el izquierdo. Un conflicto parecido a un enfrentamiento pandillero del tipo “¡McFly, eres un gallina!” “¡Nadie… me llama… gallina!” en el que el más fuerte se lleva a la chica. La chica en este caso es la acción que se lleva a cabo, la decisión que se toma, o la postura ante una situación que se mantiene.
Sabemos que hay un cierto número de funciones cerebrales que son compartidas por los dos hemisferios, como pueden ser el movimiento muscular voluntario o la visión. Por otro lado existen otro tipo de funciones que están lateralizadas, es decir, la gran parte de su función se desarrolla en uno de los hemisferios. Por ejemplo:
- Hemisferio izquierdo: El lenguaje, el razonamiento, el análisis espacial, reconocimiento de objetos…
- Hemisferio derecho: Las emociones, la imaginación, la creatividad, la música, reconocimiento de caras…
Todas estas regiones cerebrales funcionan de manera totalmente independiente, y es casi milagroso que seamos capaces de integrar la información para ponernos de acuerdo con nosotros mismos. La suma de todos esos datos es lo que en realidad nos define como a un único individuo, el “YO” que tan sólido nos parece.
A la hora de la integración, el obstáculo clave a saltar es el espacio entre los dos hemisferios. Una pequeña estructura, llamada “cuerpo calloso” se encarga de la comunicación inter-hemisférica de manera que aquellas funciones que estuvieran lateralizadas, también puedan estar en contacto permanente las unas con las otras.
Pero, ¿qué pasaría si esta estructura dejara de funcionar? Para nuestro regocijo, esto no es una pregunta retórica. La sección del cuerpo calloso es una solución quirúrgica a una epilepsia feroz que no responde a ningún otro tratamiento. Dado que es un método extremo no existen muchos individuos con esta condición en el mundo, pero haberlos, haylos. La condición se denomina en los círculos neurocientíficos “split-brain” que como su propio nombre indica parece que existieran dos cerebros, dos conciencias funcionando a la perfección pero de manera independiente. A pesar de todo, en un primer vistazo (y probablemente en un segundo) nadie aprecie diferencia alguna. Ellos mismos afirman no sentirse distintos y son perfectamente capaces de desempeñar cualquier tarea tal y como lo hacían antes de la cirugía. Sin embargo, con unos mínimos conocimientos de neurología podemos comprobar las condiciones únicas del sujeto:
El mejor vídeo que encontré en youtube sobre estas pruebas lo tenéis AQUÍ. Merece la pena verlo.
Reposemos por hoy nuestro hemisferio izquierdo. Mojemos nuestras neuronas en cocacola. Más sobre la ausencia del cuerpo calloso el próximo día. ¡Seguidme, descerebrados!
Archivado en: Audición | Etiquetas: desorden auditivo, Fonagnosia, Neurología
Cómo se adivinaba en la presentación de este blog, todo gran descubrimiento comienza con grandes interrogantes:
- ¿Qué es la neurociencia y por qué es interesante?
- ¿Por qué los vaqueros combinan con todo?
y sobre todo:
- ¿Por qué siempre me confunden con mi madre al contestar al teléfono?
Trato de buscar una respuesta más o menos lógica. Me digo: La voz se compone de características heredables, los auriculares tienen un rango de sonidos limitado, hay muchos sordos sueltos… En fin, ésta última me pareció la más convincente durante un tiempo hasta que descubrí la existencia de un desorden neurológico de lo más peculiar: La Fonagnosia.
La University College of London dice en un anuncio público:
“Have you grown up without the disability to recognize voices? If so, University College London wants to hear from you (no pun intended).”
Los enfermos de fonagnosia son individuos incapaces de reconocer a las personas por su voz, sin embargo no presentan problemas a la hora de percibir las variaciones emocionales de la voz, reconocer música o distinguir entre diferentes instrumentos (aunque no aciertan a reconocer a los cantantes). En la inmensa mayoría de los casos, este desorden se produce a raíz de una lesión cerebral (accidente, cirugía, etc.) que daña una región del hemisferio derecho cerebral muy específica, pero recientemente los científicos han dado con la primera persona fonagnósica de nacimiento:
- Fulanita de tal, 60 años, mujer de éxito profesional y desconocedora de su mal hasta hace bien poco.
Lo más interesante de este hallazgo es saber que al ser sometida a unas pruebas de reconocimiento de voz en las que se reprodujeron las voces de una larga lista de celebridades, la mujer sólo fue capaz de reconocer la voz de Sean Connery.
Mientras, los laboratorios se frotan las manos esperando que algún fonagnósico lea el anuncio y “se les aparezca” porque por el momento apenas hay un puñado de datos descritos sobre el fenómeno.
La neurología está en la calle, que es por donde la gente pasea sus cabezas. Me pregunto por las estrategias diarias de esta mujer. Parece ser que hizo uso de un nombre falso en su entorno laboral para hacer la asociación instantánea entre llamada y asunto en función de la persona por la que preguntaran. Pienso también en todos esos extraños síndromes que esperan agazapados y camuflados tras la excentricidad, una veleidad, y demás particularidades. “Hacking Purkinje” lidiará con aquellos que nos permitan convertir el bautizo de Pepe o un día de pesca en algo más explicable.
Archivado en: Hacking Purkinje | Etiquetas: Hacking Purkinje, Neurobiología, Neurociencia, Neurología
- ¿Alguna vez has buscado en google la palabra “hipocampo”?
- ¿Estás fascinado por la sinestesia desde que la descubriste en House?
- ¿Mides tus borracheras en términos de conexiones neuronales destruídas?
- ¿Estás leyendo este blog por la palabra “síndrome”?
…y sobre todo…
- ¿Amas la ciencia y darías muerte a las fans del parto natural?
Si es así, éste es tu blog. Quédate o márchate, pero no preguntes por el complejo mundo interior de Kaspar Hauser. Pregunta en su lugar: “Si este niño viviera entre nosotros, ¿conservaría su capacidad para oler macarrones?”